Imprescindibles

El 3 de julio de 2003 Baeza fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco gracias a su conjunto monumental renacentista. Pasear por sus calles es adentrarse en el siglo XVI, cuando la ciudad vivió su máximo esplendor arquitectónico y cultural. A aquella época pertenecen la mayoría de los recursos turísticos imprescindibles, los que no pueden olvidarse en la visita a nuestra ciudad. Como la Catedral de la Natividad, que pese a tener su origen en el siglo XIII, adquirió un claro sello renacentista con el maestro Andrés de Vandelvira; o el Palacio de Jabalquinto, una joya en pleno centro de Baeza, al igual que la Antigua Universidad, en su momento una de las más importantes de España.

Plazas como la de Santa María o la del Pópulo rezuman historia y cultura en esta ciudad de monumentos y de paseos, como los que daba Antonio Machado. El gran poeta vivió durante unos años en Baeza y se inspiraba caminando junto a los restos de la antigua muralla medieval y contemplando los campos de olivos, origen de algunos de los mejores aceites del mundo. Porque pocos lugares hay mejores que Baeza para practicar el oleoturismo, gracias a un templo como el Museo de la Cultura del Olivo, ubicado en un edificio histórico y en medio de un paraje natural privilegiado.

Esto y mucho más es Baeza.