Baeza y Antonio Machado: tras los pasos del poeta

Baeza mantiene una estrecha relación con Antonio Machado, uno de los poetas más importantes de la literatura española. Su estancia en la ciudad a comienzos del siglo XX dejó una huella que todavía hoy se puede recorrer a través de una ruta urbana que permite descubrir los lugares donde vivió, enseñó y se inspiró durante su estancia en la ciudad entre 1912 y 1919.

Un itinerario sencillo que puede hacerse a pie y que conecta algunos de los espacios más representativos de su vida cotidiana.

1. Instituto Santísima Trinidad

El recorrido puede comenzar en el actual Instituto Santísima Trinidad, donde Antonio Machado ejerció como profesor de francés.

Aquí se conserva el aula donde impartía clase, hoy convertida en aula-museo, con mobiliario y objetos vinculados a su etapa como docente.

Además, se puede visitar el Centro expositivo de Antonio Machado y la educación en su tiempo.  A través del Espacio Interpretativo, la ciudad de Baeza rinde homenaje una vez más a esta figura universal, presentándola con una perspectiva entrañable e innovadora.

Concebido como un espacio expositivo permanente y temático que acerca a un público plural, diferentes aspectos de la época en la que vivió Machado, definiendo cuestiones históricas, sociales, culturales o económicas. Para ello utiliza una serie de recursos que permitirán al visitante sentirse parte integrante de un entorno didáctico-interactivo, dinámico, innovador y totalmente accesible.

2. Antiguo Hotel Comercio (calle San Pablo)

Desde aquí, la ruta continúa hacia la calle San Pablo, donde se encontraba el antiguo Hotel Comercio.

Este fue el primer lugar donde residió Machado al llegar a Baeza. Hoy solo se conserva la fachada del edificio, ya transformado en viviendas.

3. Nuevo Casino

Muy cerca se encuentra el Nuevo Casino, uno de los espacios de reunión más habituales del poeta en el que participaba en tertulias y encuentros sociales.

En la actualidad, el edificio sigue en pie y cuenta con una escultura dedicada a Machado en su fachada.

4. Monumento a Antonio Machado

En la misma calle San Pablo, junto a la puerta del Nuevo Casino, se puede encontrar uno de los monumentos que Baeza dedica a Antonio Machado. Se trata de una estatua que representa al poeta sentado en un banco mientras lee un libro. La obra, realizada por el escultor Antonio Pérez Almahano, fue inaugurada en 2009 con motivo del 70º aniversario de la muerte de Antonio Machado.

5. Rebotica de Don Adolfo Almazán

Otro punto importante en su vida social era la rebotica del farmacéutico Adolfo Almazán. En este espacio se celebraban tertulias donde se hablaba de política, campo y actualidad a las que Machado solía acudir con frecuencia.

6. Antigua residencia (calle Gaspar Becerra)

Tras dejar el hotel, Machado se muda con su madre a la calle Prado de la Cárcel (hoy Pasaje del Cardenal Benavides) pero encuentra este lugar destartalado y frío por lo que se trasladan a una casa más cómoda y luminosa en esa misma calle, que hacía esquina con la calle Gaspar Becerra.

Actualmente se puede encontrar un mosaico y una placa en recuerdo a la presencia del poeta en esta vivienda.

7. Plaza de Santa María y Catedral

La ruta continúa hacia uno de los espacios más representativos de Baeza.

Machado paseaba con frecuencia por la Plaza de Santa María y la Catedral, lugares que aparecen reflejados en sus escritos y que formaban parte de sus recorridos habituales por la ciudad.

8. Calles del casco histórico

Durante sus paseos, el poeta recorría calles como San Pablo, Santo Domingo o San Andrés, así como accesos históricos como la Puerta de Úbeda o el Arco del Barbudo. Estos recorridos formaban parte de su rutina diaria y reflejan su relación con la ciudad.

9. Palacio de Jabalquinto y sede de la UNIA

El Palacio de Jabalquinto es uno de los edificios en los que se encuentra la sede “Antonio Machado” de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA). Este espacio refuerza la relación entre Baeza y el legado literario del poeta, ya que lleva su nombre.

10. Paseo de las Murallas

El recorrido finaliza en el Paseo de las Murallas, uno de los lugares más significativos para entender la relación de Machado con el paisaje. Este espacio era uno de sus lugares de paseo y reflexión y desde aquí contemplaba el valle del Guadalquivir, un paisaje que influyó directamente en su obra.

En un punto de este paseo se encuentra un busto de Machado, obra de Pablo Serrano, que se realizó para el homenaje del poeta en 1966 pero que no llegó a Baeza hasta 1983.

La estancia de Antonio Machado en Baeza se extendió durante siete años, un periodo en el que desarrolló una parte fundamental de su obra y en el que la ciudad y su entorno tuvieron una influencia directa en su pensamiento y su escritura.

Recorrer estos espacios te permite conocer de cerca cómo era su día a día en Baeza y entender mejor su obra.