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Evolución urbana
 

La condición geoestratégica de la Comarca de la Loma, determina en el caso de Baeza su carácter defensivo y su posición.

Ibérica

La arqueología confirma la presencia de Oppidum (poblado fortificado en altura) en el cerro del Alcázar.

Los romanos, que entienden la importancia de las comunicaciones, construyen una red de calzadas. En esta época aumentan las villas latifundistas.

Los bárbaros adoptan la estructura territorial y urbana existente. La población se agrupó en aldeas.

Con los bizantinos aparece como ciudad fortificada en el Limes con un luex y un Territorium con las funciones que le son propias, administrativa, militar y religiosas bien definidas.

Hispano Musulmana

La primera ciudad que se conoce es la hispano-musulmana, impresa en la trama de la ciudad vieja, con el Alcázar situado en la proa del cerro y el recinto amurallado que la rodeaba probablemente con una doble muralla. Dentro de ella se encontraban las mezquitas en el lugar que que actualmente ocupa la catedral.

En esta época, hubo una conversión en masa de los siervos hispano-romanos al islam. La población se encuentra diseminada en pequeños núcleos y alquerías en los alrededores de la ciudad.

Los distintos caminos hacia otras ciudades determinaban las puertas del recinto amurallado. En el encuentro de las calles que vienen de Bedmar y Jódar con las calles que vienen de Úbeda, se situaría el zoco y la mezquita mayor en la actual plaza de Santa María. El primer arrabal se ubicaría en lo que posteriormente será el barrio de San Vicente.

Cristiana

De la organización en parroquias de la Baeza cristiana, quedan los restos de San Juan, los de San Pedro, Santa Cruz, amén de las desaparecidas de San Gil, San Vicente y San Miguel.

Los nuevos arrabales se organizan sobre los caminos de la ciudad, pegado a las murallas sobre la puerta de Jaén.Las propiedades de las órdenes religiosas en la calle de San Francisco, o los palacios de la calle de San Pablo, son buena muestra del proceso de consolidación de los arrabales. Nuevas órdenes religiosas: San Marcos, Ermita de la Madre de Dios, de San Lázaro, Clarisas de San Antonio, Ermita de Santa Quiteria.

A mediados del siglo XII, se repuebla la zona norte. En este mismo siglo se refuerzan las murallas tras la reconquista por los almohades según la arquitectura militar bizantina, torres albarranas, barbacanas, puertas acodadas, etc.

Al plocamarse Allh al Bayysi Emir de Bayyasa, el alcazar se ocupa con tropas castellanas en virtud del acuerdo que establece con Fernando III, el cual conquista la ciudad en 1227 a la muerte del baezano, convirtiéndose la ciudad en un balcón avanzado sobre los territorios islámicos.

La conquista lleva aparejada la repoblación. En un principio afectó sólo al núcleo urbano, pero a mediados del siglo XIII se inician los asentamientos de cristianos en el medio rural

Siglo XV

El crecimiento de los arrabales fue muy fuerte hasta el límite que establece la puerta de Toledo, la calle de S. Andrés y la iglesia del mismo nombre. Se aceleran las repoblaciones de poblaciones y aldeas.

Siglo XVI

Aumento de la población y gran desarrollo urbano, produciéndose una gran extensión del territorio municipal. La nobleza construye sus palacios, mausoleos, casas solariegas. Se inaugura la Universidad y numerosos monumentos conmemorativos. Se desplaza definitivamente la Plaza del Mercado hacia el centro urbano.

Durante este siglo, el término de Baeza incluía las poblaciones de Linares, Baños, Vilches, Rus, Ibros, Begíjar, Lupión y las aldeas de Bailén, El Mármol, Javalquinto, Estiviel y Tobaruela.

Crecimiento fuera de las murallas con nuevos barrios:

- Barrio de Vicario.

- Barrio de la Magdalena.

- Barrio de Belén, antes Santa María de Gracia.

- Barrio de San Lázaro.

La demolición de la muralla se hace muy tempranamente por orden de la Reina Católica.

Siglo XVII

La crisis urbana conduce a la clausura de 29 templos y 12 parroquias, estableciéndose algunas nuevas órdenes. La plaza del Mercado es ya plaza Mayor, en la que se abre el Balcón de la Ciudad para que el Concejo presida los actos y festejos públicos.

El casco urbano está consolidado; se produce el abandono de numerosos inmuebles que serán recuperados posteriormente en los siglos XVII y XIX. Con la Desamortización desaparecen Santa María de Gracia, los conventos de la Merced, Santa Clara y Santo Domingo, el de la Victoria y el de la Trinidad en el Ejido.

Siglo XIX

Entre los monumentos construidos en esta época contamos con la Fuente de la Estrella, la Plaza de Toros y el Palacio Rubín de Ceballos. Se produce una renovación urbana con el levantamiento de numerosas casas y la remodelación de la Plaza de la Constitución con alineamiento y construcción del bloque del Café Mercantil.

La desamortización de Mendizabal produce un daño irreparable en el patrimonio con el cierre de parroquias, conventos, fundaciones y ermitas.

Siglo XX

En la dictadura de Primo de Rivera se comienzan las obras del ferrocarril Baeza-Utiel, paradas en 1934.

El movimiento urbano de este siglo es en los años 60. Se originan los nuevos barrios sobre los ejes de penetración tradicionales, las carreteras de Úbeda e Ibros. Con la democracia poco a poco la ciudad va surgiendo de su letargo, construyéndose nuevos barrios sobre el Ejido, tras San Andrés, sobre la muralla o alrededor de la Plaza de Toros, cambiando su fisonomía, Nueva Andalucía, El Carmen o Las Sierras y en los 90 Los Poetas y Las Américas.